Rafa se encarga de una crónica difícil, por el resultado y por tanto jaleo de goles:
By Rafa:
En el exterior del pa
bellón Lorenzo Rico, el lamido de frío siberiano se retiraba dejando un punto de hielo en los charcos, nubes amenazantes y un viento desagradable para la práctica del futbol. En el interior, el bar Coyote jugaba un partido agridulce con momentos de mediocre intensidad y otros que rozaron recordadas remontadas épicas. Quedémonos con estos últimos instantes porque vamos a necesitar de ellos en los próximos partidos.
En esta nuestra particular “pretemporada” Coyote tras los excesos navideños vamos alcanzando el tono exigido para auparnos a los puestos de champiñón. Si contra el Acabose nos recreamos consiguiendo un buen nivel físico de juego, frente a la taberna José Aibar, un equipo mucho más exigente, se ha puesto de manifiesto que nos falta presión en algunas fases y algunos –me incluyo- un punto más de forma muscular.
Pese a la derrota, no quiere ser esta una crónica negativa. Cuando el Coyote estaba jugando y tocando mandaba un Coyote enorme y bien reconocible. La pena es que el contrario ha mantenido una línea regular de juego y cuando se han venido abajo han sabido ralentizar el partido hasta el final. Eso sí, ha habido un momento, coincidiendo con un “crochet” de Elena a un tal Andre, que estaban groguis con seis tíos jugando en pista.
Vestidos nuevamente de naranja, las primeras ocasiones fueron para los negros del José Aibar. Bien dispuesto el rival desde inicio aguantamos con corrección las primeras embestidas, consiguiendo sorprenderles marcado Manu en un buen desmarque y solucionando un complicado mano a mano con el portero con sangre fría y buen toque. Un buen toque que le falto en una jugada posterior en la que pudo marcar nuevamente. Imposible ninguna crítica a nuestro particular Messi que siempre está en los momentos chungos. Con el 1-1 en el marcador, y como diría Iván, nos metieron toda la salchicha en la boca, con rápidos movimientos acompañados de desmarques imprevistos por los coyotes, fueron sumando chicharros hasta poner un 5-1 en el marcador. Bayo ponía el 5-2 después de una buena combinación con Manu, un espejismo de remontada que se desvanecía enseguida. Cuando el árbitro pitó el final del primer tiempo íbamos 7-2 por debajo.
Todavía encajando el golpe, empezamos a tirar de orgullo en la segunda parte. Tardamos un rato en el que ellos marcaron 8-2 (parcial segunda parte 1-0). Manu puso el 8-3 (1-1). Se nos fueron con 10-3 (3-1), marcó con un punterazo duro Elena, 10-4 (3-2). Respondieron con el 11-4 (4-2), y entonces nos cabrearon de verdad, nos sacamos la salchicha de la boca y les llenamos el culo de pelos. Bayo marco un gol antológico elevando el cuero en su justa medida 11-5 (4-3), Elena empató el parcial de la segunda parte 11-6 (4-4) y Rasca cargó la escopeta, apuró banda, hizo un par de amagos controlados y coló la bola ajustada a la escuadra por el único sitio posible. Enorme. 11-7 (5-4).
Manu finiquitó un partido 11-8 (6-4) en el que nos quitaron algunos minutos. Se fueron con el miedo en el cuerpo.
Ya os decía que está no quería ser una crónica negativa. Ellos ganaron el primer tiempo y nosotros el segundo. Aunque el marcador diga lo contrario, salimos empate.
Goles: Manu 3, Bayo 2, Elena 2 y Rasca 1.
Rafa.
ARRIBA COYOTE!!!